Saltar al contenido.

Se habría refugiado esposa de Abarca en Carrizalillo, después del 26 de septiembre de 2014

alcalde-iguala-esposa-normalistasBernardo Torres/API

Carrizalillo, Gro.- Una mujer elegante arribó al poblado de Carrizalillo el 30 de septiembre de 2014, escoltada por más de cien personas fuertemente armadas que la custodiaron durante al menos 12 días. Según el comisario de esta comunidad, se trató de María de los Ángeles Pineda Villa, esposa del ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez.

María de los Ángeles Pineda es esposa del ex presidente municipal de Iguala, detenidos el 04 de noviembre de 2014 en el Distrito Federal, acusados de ser los principales responsables de la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre.

La última aparición de la pareja Abarca, fue el 30 de septiembre durante una conferencia de prensa en la sala de regidores del Palacio Municipal de Iguala, donde el entonces alcalde, pidió licencia al Congreso del Estado para separarse del cargo, tras la presión de los diferentes grupos políticos, para ser investigado por el asesinato y desaparición de los normalistas.

Entrevistado en la zona donde fueron halladas fosas clandestinas con restos humanos, el comisario de la localidad, Nelson Figueroa detalló que en esas fechas al poblado de Carrizalillo arribó un grupo de gente armada custodiando a una mujer de aspecto elegante, proveniente de la ciudad de Iguala.

En esos días este poblado ubicado en las cercanías de la mina de oro, estaba prácticamente sitiado por el grupo criminal “Guerreros Unidos” que controlaba también la zona norte del estado, y señalados como el brazo armado que habrían sido los directamente responsables de la desaparición de los normalistas.

Relatan que este grupo irrumpió los primeros días del mes de junio y permanecieron en el pueblo hasta el 21 de octubre, cuando seis personas fueron detenidas en un operativo de aproximadamente 200 elementos de la Policía Federal y Gendarmería Nacional, donde también emplearon tres helicópteros.

“Durante esos días estuvimos prácticamente secuestrado, porque no el pueblo no podía salir, no podía hablar, no podías incluso ni llamar a ninguna autoridad porque te revisaban el teléfono celular y tenías que dar santo y seña de a quien le hablabas y si había alguien que ellos conocían te llevaban a la casa donde ellos vivían y te tableaban” señaló.

Durante esos cuatro meses, los poblados de Carrizalillo, Amatitlán y Tenantla, vivieron el asedio del grupo criminal “Guerreros Unidos”, incluso a estos dos últimos les impidieron el ingreso de víveres.

El comisario municipal, dio a conocer que después de los hechos ocurridos en Iguala el 26 y 27 de septiembre, en Carrizalillo se refugiaron los miembros de la delincuencia organizada, considerado bastión de dicha organización.

“Entonces la esposa de Abarca llegó aquí, aquí se refugió como entre ocho y doce días, sabemos que era ella, porque obligaron a las autoridades a prestarles una urvan y en esa urvan la andaban trayendo, para que fuera a sacar dinero al cajero que está a dos kilómetros de la comunidad en la entrada del campamento de la mina” detalló.

A María de los Ángeles Pineda, durante su estancia en Carrizalillo, la escoltaban permanentemente, cuatro vehículos de sicarios, dos adelante y dos atrás, se trasladaba constantemente a ese cajero cubierta con un velo, para no ser identificada.

Las sospechas aumentaron, debido a que los retenes de gente armada se intensificaron durante esos doce días, tanto en el día como en la noche, y pasados doce días repentinamente todo volvió a la normalidad, seguramente, dicen, cuando la señora de Abarca abandonó el poblado.

“Cada carro que llegaba a Carrizalillo era revisado de arriba abajo, cajuela todo, para revisar que no llevaran nada”

Estas hechos refuerzan las teorías de los pobladores de que el día 27 de septiembre el convoy que arribó a la comunidad, trasladaba a los 43 estudiantes desaparecidos.

Con estas denuncias, los habitantes de esta zona minera, pretenden que las autoridades tomen cartas en el asunto e investiguen a los mandos del 27 Batallón de Infantería con sede en Iguala, a quien acusan de haber brindado protección a los “Guerreros Unidos” y por su complicidad en la desaparición de personas en esta zona.

El conflicto detonó con la retención de nueve policías federales, quienes intentaron detener al comisariado ejidal, acompañados de Modesto Peña Celso, hermano de los líderes la banda criminal que operaba en esta zona.

Cuatro de ellos fueron liberados bajo fianza, mientras que los otros cinco que se trasladaban en la unidad, donde fueron halladas armas y droga, fueron trasladados a un penal federal.

“Estamos seguros que ella estuvo aquí, no es un invento, la vimos, mucha gente lo comentó, después que la agarraron, la gente decía que era ella”

12 días después de su arribo, María de los Ángeles desapareció de la comunidad y días después fue anunciada su detención en una vivienda de la Delegación de Iztapalapa, en el Distrito Federal, junto con su esposo José Luis Abarca Velázquez, y enfrentan delitos de delincuencia organizada y desaparición forzada. (Agencia Periodística de Investigación)

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: